AGOSTO 06 | 2008

RAFA MANEJA MUY BIEN SU POPULARIDAD EN BEIJING

Faltan dos días para la inauguración de los Juegos y a pesar de que Rafa todavía sigue en espera de sus maletas (que nunca aterrizaron) el sigue disfrutando como nunca de su estadía en China...Para comenzar, ayer halló una forma novedosa de recorrer las instalaciones olímpicas del tenis manejando un transportador personal de la era espacial.

Rafa fue visto a los mandos de un Segway, compuesto de una pequeña plataforma sobre dos ruedas manejada desde una especie de manillar, por los pasillos que hay bajo la Pista Central, mientras los voluntarios lo contemplaban divertidos.

Más de un centenar de estos vehículos que se mueven con baterías y no son contaminantes se usan en los centros deportivos de Pekín durante los Juegos en un intento de ayudar a combatir la contaminación por el tráfico.

Rafa, que el próximo 18 de agosto será nombrado número uno del tenis mundial, le gustó enseguida el vehículo, que funciona echando el cuerpo hacia atrás y delante e inclinándose de lado a lado.

 

RAFA HABLA DE SU LLEGADA A CHINA Y LA LOCURA EN EL AEROPUERTO

"La policía estaba de mostrador", sonreía ayer Rafa, con la camiseta empapada en sudor, mientras recordaba su experiencia del lunes; "fue un poco más duro de lo habitual". Y tanto. "Lo del aeropuerto fue de locos", resumió Robredo; "yo iba por delante, abriendo el paso, y me lo cerraron de golpe. Tuve que repartir codazos para ver si podía salir. Si entro yo solo, no pasa todo eso, pero Rafa mueve una cantidad increíble de gente". Coincide Pepo Clavet, su entrenador: "¡Cómo se le abalanzaron en cuanto le vieron aparecer!".

Llegó Rafa a la villa, se dirigió a la puerta 5 y se encontró con su apartamento, que tiene aire acondicionado, Internet y un sistema de rayos infrarrojos a modo de candado lector de las huellas dactilares del inquilino. Muchas cosas para los 22 metros cuadrados habitables que tiene de media cada deportista. Muy pocas comparadas con las de los hoteles de cinco estrellas que siempre enmarcan la vida de los tenistas. "Es algo distinto a lo que estamos habituados", reconoció sin torcer el gesto el mallorquín, que ocupa la única habitación individual del piso que compartirá con Nicolás Almagro y David Ferrer.

Desde el lunes, Rafa disfruta de un paréntesis en la solitaria vida del tenista. Es un deportista entre deportistas, entre jugadores de bádminton y practicantes del tiro olímpico. Y la situación, uniforme español sobre el pecho y cientos de amigos por hacer, le dejó intentando ahuyentar al jet-lag mientras descubría que el precio de la fama también se cobra su peso en oro cuando se está rodeado de compañeros de fatigas.

"Tenemos un edificio muy bien situado, al lado del restaurante y de la zona de jugadores, donde hay unas máquinas, una piscina y un gimnasio", describió Robredo; "hay también una sala de juegos. Ahí bajamos los dos a jugar un rato el lunes por la noche. Fue bastante divertido. Fuimos a cenar con gente de otros deportes porque yo conozco a muchos de entrenarme en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona. Ves a alguien con las chanclas de España y le saludas. Rafa y yo jugamos con unos de bádminton al futbolín y los discos. Fue divertido, pero... A mí nadie me molesta. A Rafa, sí. El pobrecito se pasa todo el día firmando fotos, dando autógrafos. No para".

"¡El lunes fue un día de bastantes fotos!", admitió el ganador de Roland Garros y Wimbledon, "pero estoy bien en la villa. No hay problema. Estoy contento. Voy conociendo a la gente, al resto de los deportistas españoles, y eso es bonito. Estoy feliz: todos se han portado muy bien con nosotros".

Nadal es una de las grandes estrellas de los Juegos. Le ayudan su leyenda de competidor indomable, sus aires de campeón cercano y hasta la competencia.

A la misma hora que él, en el mismo lugar y bajo un sol abrasador, otro tenista fantástico sacó su raqueta por vez primera en China. Ocurrió, es la deferencia debida al puesto que todavía ocupa, en la pista central. Y nada más se supo: Federer, todavía el mejor del mundo en la clasificación a día de hoy, exigió que la prensa no pudiera presenciar el entrenamiento y se negó a contestar a quienes le esperaban a la salida.

Photos from Reuters

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