AGOSTO 11 | 2008

RAFA DEBUTA EN DOBLES

A Rafa Nadal es probable que se le vea en otros Juegos Olímpicos, dada su juventud, pero es posible que no pise de nuevo un estadio olímpico en el día de la inauguración. La experiencia de la apertura de Pekín fue inolvidable para él y para la mayoría de los casi 10.000 deportistas que desfilaron, pero muy cansada. "Viví muchas emociones en la ceremonia inaugural, fui feliz por vivir algo así. Fue algo inolvidable... también por lo duro", confesó ayer el tenista manacorense, ya en capilla por su debut de hoy en el torneo de dobles (formando pareja con Tommy Robredo, ante los suecos Jonas Bjorkman y Robin Soderling) y de mañana en individuales, frente al italiano Potito Starace.

Rafa no quiso perderse la fiesta de bienvenida en sus segundos Juegos, pero el cansancio acumulado por la inacabable espera, el desfile y el plantón en el centro del recinto hasta el final de la ceremonia le pasaron una factura que espera no tener que pagar sobre la pista. Su amigo, Roger Federer, también tuvo que pasar por el mismo proceso, ya que como abanderado de Suiza encabezó a su delegación. Rafa no coincidió con él sobre la tarima del Nido. "No, pero lo vi por la pantalla gigante", aseguró ayer.

EXPERIENCIA INTENSA

En su segunda presencia olímpica (en Atenas-2004 solo jugó en dobles), Rafa está dispuesto a vivir intensamente la experiencia. Por eso ha querido residir en la villa de los atletas, para "convivir con deportistas de otras especialidades y otros países".

El cansancio del desfile inaugural se une a una intensa temporada que, para Rafa, todavía tiene varias estaciones más. Tras ganar en París y Londres, ha completado su mejor etapa en pista dura. De EEUU a Asia. De aquí, irá otra vez a Estados Unidos para el Abierto, y de nuevo a Europa para la Copa Davis y el Masters Series de Madrid. El Masters de Shanghái y una probable final de la Davis en Argentina completarían una campaña de locos.

A pesar de todo, Rafa parece llegar a punto al torneo olímpico. Ha superado las dudas de sus primeros entrenamientos, que él mismo calificó de "malos, Llevo unos días entrenándome bastante mal. Noto el cambio de horario, llevo muchos partidos acumulados y la humedad es terrible; la raqueta se me resbala de las manos. Espero que de aquí al lunes tenga tiempo para adaptarme”, dijo.

Pero ayer ya peloteó con la intensidad de siempre con el estadounidense James Blake. Además, ya ha encontrado un truco para que no se le escape la raqueta con la humedad: su entrenador le cambia la empuñadura cada 20 minutos.

Hoy tendrá su primera toma de contacto oficial con la pista (jugará en la número 1). Será en la competición de dobles formando pareja con Tommy Robredo (a las 12.30 horas en España, aproximadamente). Al otro lado de la red estarán los suecos Bjorkman y Soderling, unos rivales de empaque. Mañana empezará el verdadero torneo olímpico para Rafa.

El mallorquín se las verá con el italiano Potito Starece: “es de lo peor que me podía tocar”, dijo de su rival. Todo y así, nunca ha perdido con el número 71 del ranking, un jugador que carece de brillo pero que tampoco regala nada. Rafa no ha tenido suerte con el sorteo. Si pasa la primera ronda, se podría encontrar con el australiano Lleyton Hewitt, un tenista que llegó a ser número uno del mundo y que, a pesar de que no está en el mejor momento de su carrera deportiva, siempre es competitivo.

Después, llegarán raquetas que se desenvuelven bien en la superficie rápida, similar a la del Centro Olímpico de Tenis, como son el checo Radek Stepanek, el británico Andy Murray, reciente ganador del Masters Series de Cincinatti, y el serbio Novak Djokovic, tercer favorito.